PSICOLOGIA GENERAL... "PROYECTOS" (Parte III)
Deberemos trabajar acerca de planificar nuestro presente y nuestro futuro. Muchas veces tenemos sueños que no se logran porque no hacemos lo que tenemos que hacer . ...

PROYECTOS (Parte III)

Tener un sueldo y trabajar ocho o diez horas, está muy bien, pero está trabajando y viviendo para el dinero.

Lo que deberá hacer es negocios para que el dinero produzca para usted.

Si usted no logra ahorrar por mes, algo está fallando. Tal vez pierda el tiempo en sentirse pobre y triste, criticando al ministro de economía.

Ese discurso es muy coherente pero a su bolsillo no le sirve. Dentro de veinte años, repetirá el mismo discurso.

Si presuponemos que la riqueza es el estado natural, cómodamente nos vamos a posicionar en la queja.

Va a tener que ir abriendo la cabeza. Si es empresario deberá pensar más en sus negocios. Si es estudiante, profesional o ama de casa, también tendrá pensar en negocios.

La cabeza tiene un aspecto que únicamente se moviliza si usted crea provocaciones.

Su cabeza tiene adentro la casa, la tiene, pero no se puede concretar si usted no se compromete a sacar las ideas, poniéndolas afuera y transformándolas en realidad.

Para transformar en realidad un sueño, habrá que empezar por lo más pequeño, por el principio.

La cabeza tiene un aspecto neuronal que deberá ser movilizado y que es justo donde están, por asociación, todas las ideas que le van a dar esa casa.

Si usted se compromete seriamente a creer que debe tener la casa, la va a tener.

Tiene que empezar a buscarla, a darle vueltas al asunto hasta que aparezca la solución.

Hablamos de la casa, de un auto, de una pareja. También hablamos de los conflictos con los hijos, de las ofensas, de las familias separadas.

Si usted tiene conflictos de amor con personas próximas (padres, hermanos, hijos), la persona responsable NO ES EL OTRO.

Si quiere completar su cabeza y no quedarse con huecos, agujeros emocionales, deberá empezar desde el principio a construir ese vínculo.

Usted sabe qué cosas deberá hacer para resolver lo que suponemos inocentemente, que es la culpa del otro.

Pregunta: - ¿Yo tengo la culpa que mis hijos me desprecien?.

Respuesta: - Sí, porque te pusiste en una posición debajo de la autoridad de tus hijos. El sentimiento de desprecio es interno. Había desde tu infancia un aprendizaje de desprecio de las personas que más amaste. La marca del desprecio fue creciendo con vos.

Hoy, las personas que más amás, tus hijos, se proyectan en otras personas que en otra etapa fueron tus padres. El desprecio no lo ponen los de afuera.

Es el YO que se siente despreciado. Cualquier agresión recibida del otro, es vivida como desprecio.

Deberá resolver esa situación de dolor, de desprecio que siente desde su infancia, que ha crecido con ella y que hoy lo echa sobre los hijos.

Podemos quedarnos en el lugar en que son los otros o podemos avanzar y tirar los puentes de amor y de aceptación que los otros están necesitando.

Cuando los hijos han despreciado es que, sin duda, en la relación, se han sentido despreciados, descuidados o desatendidos. Hoy lo devuelven.

Si el desprecio vuelve, es porque antes fue. ¿Por qué fue?. Porque se recibió primero.

A pesar de que ella lo vive de afuera, está adentro y lo devuelve. Es un círculo.

El rechazo de afuera, está demostrando que yo rechazo, pero siento que los otros son los que me rechazan.

Yo desprecio por miedo a que me vayan a despreciar y provoco aquello que más temo, que me desprecien.

Nuestro objetivo debe ser:    "SANAR LOS VÍNCULOS"

Primero deberé reconocer que YO SOY RESPONSABLE. Somos responsables de todos los vínculos y resultados afectivos que estamos recibiendo hoy en nuestra vida.

Nosotros lo hemos construido, armado y tal vez lo hemos arruinado, o podemos mejorarlo.

Tengo la obligación de empezar a movilizarme de la manera más sana de corregir ese vínculo, actuando exactamente al revés de cómo lo he hecho hasta ahora.

Al derecho, me fue mal, deberé actuar al revés. Tendremos que aprender sobre el amor y sobre la paz.

Tarea Nº 1:

Para comenzar a poder percibir sus objetivos, deberá durante esta semana, a hacer una experiencia de profunda paz.

Deberá realizar una vivencia de paz, en la convivencia decretarán que van a establecer la paz de tal manera que sólo cuando hay paz baja la gloria de Dios.

Va a establecer un ambiente de paz, hasta que sienta que la gloria de Dios se instale en su cocina, en su dormitorio y en todos los ambientes de su casa.

Deberá establecerse de tal manera que cuando entre a su casa la pueda percibir. Es una experiencia física.

Va a tener que crear silencio en su casa. No podrá discutir, ni retar, ni educar a nadie. Hablará lo menos posible, no emitirá juicio sobre nadie, ni criticar. Se deberán terminar las resistencias y la rebelión. Hará un voto de silencio. Contestará con paz a los provocadores.

Usted deberá ir envuelto/a en paz. La paz interna deberá inundar el lugar.

¡Cerrar la boca!. La paz y el silencio tienen mucho que ver. Guardando silencio comenzará a percibir cosas que jamás observó.

Cuanto menos habla, los demás lo respetarán cada vez más.

Pregunta: Yo tengo una segunda casa, pero está ocupada por mi hijo, ¿cómo podría hacer para que me la devuelva y tener así una renta?.

Respuesta: - El hijo va a tener su propia casa pero, mientras la madre le esté dando vivienda, le está tapando la necesidad y la comodidad lo está paralizando.

Debería decirle que dentro de tres años ella necesitaría disponer de esa casa. Seguramente se va a enojar, pero es lo más sano. Recién allí va a empezar a movilizar esa parte de su cabeza donde está su casa. De lo contrario puede pensar que es un inútil incapaz de tener su propia vivienda si la madre no se la da.

Dra. Lydia Febre

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