PSICOLOGIA GENERAL... "PROYECTOS" (Parte II)
Deberemos trabajar acerca de planificar nuestro presente y nuestro futuro. Muchas veces tenemos sueños que no se logran porque no hacemos lo que tenemos que hacer . ...

PROYECTOS (Parte II)

Si se tiene un objetivo, es imprescindible tener un estado de armonía interno tan amplio de manera tal que vayan en el mismo sentido: el interés, el proyecto, la fuerza y sobre todo poner en primer lugar dicho objetivo.

Por eso es tan importante aprender a hacer una escala de valores acerca de lo que se quiere lograr en la vida.

A veces cuesta avanzar hacia el logro de los deseos. Se sabotean e interrumpen los proyectos. Quedan carreras por la mitad o se abandonan trabajos.

Tómese unos minutos y piense qué es lo que usted quiere con todas las fuerzas de su ser para lograr en su vida, en primer lugar, en segundo y en tercer lugar.

Escriba esos tres objetivos que desea apasionadamente. Pueden tener que ver con el amor, con el ambiente social, con la salud, con la silueta, con viajes, etc.

Al costado de cada objetivo escriba el tiempo estimativo que llevaría lograr cada uno de ellos. Va a escribir una tarjeta:

"YO ME PROPONGO CON TODAS LAS FUERZAS DE MI SER A ………(coloque el objetivo), PARA DENTRO DE ………(fecha estimativa) Y PARA ESO YO VOY A (escribir pasos que deberá realizar para lograrlo)."

Necesitará armar una estrategia para organizarse en los pasos a seguir para alcanzar el objetivo. Deberá escribir las acciones que deberá realizar para tal fin.

Uno de los factores por los que aún no hemos logrado nuestros objetivos es que, no hemos puesto la pasión ni el compromiso necesario.

Tal vez ha perdido los últimos diez años. Simplemente tal vez se dedicó a vivir resolviendo conflictos afectivos.

Le ha dado tanta importancia a los conflictos que termina transformándose en una persona pensante, peso que no avanza, no crece, no construye.

Las finanzas quedan congeladas, o van en déficit. Seguimos lamiéndonos las heridas, agotados, estresándonos tres veces por año.

No nos comprometemos seriamente con nuestros objetivos. Preferimos seguir en el rol de alumnos, de hijos, de dependencia o en el de víctima de la vida, del patrón del país, de los padres.

Seguimos agotando nuestras energías en la rebelión. Salimos de nuestra realidad y cuando pasaron diez años no tenemos ni la casa, ni el auto, ni el amor de los hijos ni el de la pareja porque estuvimos tan convencidos de que somos personas conflictuadas que no nos damos el permiso de aceptar que estamos en un tiempo de que ya nuestra cabeza está completa y que el permiso de be venir de adentro de cada uno.

Muchas veces nos sentimos deprimidos porque no nos aceptan, porque los otros no cambian, nos presionan, nos dominan.

No reconocemos que estamos apoyándonos en los otros para echarles la culpa y seguir zafando, justificándonos y seguir en la comodidad, en lugar de aceptar que necesitamos cambios adultos que ya deberían estar en nuestra vida desde hace diez años.

- ¿Por qué hablamos de diez años?

Analice en su vida si en esta última década, usted ha tenido un objetivo. Sabe perfectamente que posee una cabeza organizada y que todo lo que ha logrado porque las persiguió hasta tomarlas.

Faltan aquellas que no se propuso adquirirlas ni incorporarlas en su vida. Cuando se orienta la cabeza con la decisión que sobrepasa los conflictos y se decide a tomar algo en la vida, hará un pacto interno, tomará el poder y logrará lo que todavía sigue soñando.

Una cosa es soñar y otra, proponerse el objetivo y avanzar hacia él.

Otros de los pretextos en los cuales nos paralizamos es:

“Esto no es para mí”

¿Cómo voy a tener casa propia si mis padres no la tuvieron?. Esta es una excusa para esconderse y seguir conflictuada/o, en lugar de ir a algún lugar como Funes o Soldini y comprar un terreno en cuotas que tal vez la podríamos pagar sólo con dejar de fumar.

Si eso es lo que usted más quiere, podrá pagar la cuota y aprenderá que puede ahorrar

Seguramente una vez que tenga el terreno, hablará con Dios y le dirá que ya está listo/a para que empiece a bajar la casa sobre ese terreno.

Sólo debe cavar los cimientos de todas las habitaciones que necesita y…¡se va a sorprender!, su casa se concretará.

Ejemplo: - Yo le pregunté a una persona que tenía un terreno desde hacía ya mucho tiempo, por qué no le pedía a Dios que le ayudara a construir su casa. Le aconsejé que en fe comenzara a cavar los cimientos. Ella así lo hizo y de manera sorpresiva, su hermano le regaló ladrillos que le habían sobrado y le mandó operarios, de a poco, se fueron acomodando todas las cosas, y hoy la casa ya está terminada y a punto de ser habitada.

Estaba realmente sorprendida porque jamás se había imaginado que su casa estaba pero que era ella la que no avanzaba para tomarla. Tendrá que prepararse ahora, para su segunda casa.

Es tiempo de que se corra del lugar del conflicto, de la teoría del dolor, del pretexto del sufrimiento que le está chupando toda la energía intelectual.

No debe seguir en el lugar de la comodidad, contando su historia triste, hablando mal de mamá y papá, etc.

Hay personas que se quejan porque los demás no lo ayudan como deberían.

Pero la realidad es que si los demás lo ayudaran, estarían confirmando tan sólo su propia debilidad.

Todos tenemos el derecho a pensar en la casa propia. Todos podemos terminar un estudio, un curso o una carrera. Todos debemos pensar en hacer negocios.

Si usted no tiene sabiduría, Dios la da en abundancia y sin reproche. Tiene que pedírsela todos los días, como para que su cabeza entienda que además de su trabajo, deberá hacer negocios. (...)

Dra. Lydia Febre

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