PSICOLOGIA GENERAL... "LOS MIEDOS : Pretextos para no crecer"
Pretextos para no crecer Es importante que comencemos a reconocer, que hemos hecho mucho en nuestra vida para llegar a lo que tenemos hoy ...

LOS MIEDOS : Pretextos para no crecer

LOS MIEDOS : Pretextos para no crecer Es importante que comencemos a reconocer, que hemos hecho mucho en nuestra vida para llegar a lo que tenemos hoy.

A veces no examinamos lo suficiente, el esfuerzo que hemos hecho en nuestra vida. No valoramos todo lo que hemos alcanzado, porque lamentamos y sufrimos por lo que no hemos conseguido, extraviado, maltratado, abandonado.

Seguimos sin ver, aceptar y mucho menos disfrutar todo lo logrado hasta el día de hoy.

Estamos tan acostumbrados a esos valores importantes que, como no nos hacen mal, sino por el contrario, están en un estado de silencioso bien, no siempre lo valoramos ni lo agradecemos.

El reconocimiento y el agradecimiento a Dios, a la vida y a los seres que tenemos al lado, suele ser el primer escalón para empezar a crecer y fortalecer el amor y prepararnos para conseguir mayores objetivos.

Es muy importante que aprendamos a valorar el techo que tenemos, lo que nos costó lograrlo, los hijos, el cónyuge, la oportunidad de estudiar, un hermosa ciudad, un hermoso país, un buen trabajo, etc.

Nos cuesta tanto ser felices con lo que hemos logrado, que no nos dejamos de lamentar, posicionándonos en la carencia.

Lo peor que nos puede pasar es que sin querer, nos paramos en el lugar de la víctima.

Sufrimos porque nos sentimos traicionados, maltratados, y nos transformamos en pequeños bebés que nos quejamos y esperamos que vengan a salvarnos, rescatarnos y rodearnos de protección.

En realidad somos nosotros mismos los que no nos protegemos, no nos amamos y muchas veces ni siquiera permitimos la cercanía de quienes nos aman.

Al no valorar adecuadamente lo que hemos logrado, no sabemos hacer adecuadamente el intercambio entre el amor que damos y el que recibimos.

Cuando nos ponemos en el lugar más triste, más complicado y comenzamos a sufrir desgranando nuestros viejos conflictos y dolores, es cuando perdemos la verdadera visión del presente.

Nos confundimos con una visión negativa, matizada con enojos, con una insatisfacción propia que no siempre tiene que ver con los demás, o con las cosas de afuera.

Vamos a hablar de los miedos como traba, como impedimento y como pretexto.

En una determinada etapa de la vida, puede ser que sigamos usando los miedos para seguir sintiéndonos pequeñitos y seguir anhelando comprensión, de aquellos que no siempre pueden o están dispuestos a comprender nuestras necesidades.

-¿Cómo desarrollamos nuestra propia tendencia a enriquecernos o empobrecernos emocionalmente?.

- ¿Cuál es la tendencia más fuerte, la que apunta a la felicidad o por el contrario, la que va hacia el polo de la amargura y la queja?.

- ¿Estamos apostando a permitir que el amor se acerque de diferentes maneras, a través de la aceptación social, de reconocer y buscar más amigos, de permitirnos pertenecer a grupo que nos de una identidad y que nos enriquezca?.

- ¿Tenemos tendencia al aislamiento y nos sentimos tímidos o disimuladamente rechazamos al entorno?.

A veces, rechazamos a los demás y nos escudamos en pantallas de dolor. Nos sentimos tan solos y tan frágiles que no aceptamos que tenemos en nuestro interior toda una fortaleza.

El poder en nuestro interior solo aparece cuando estamos dispuestos a enfrentar cualquier situación.

Es más poderoso aquel que es capaz de enfrentar y de proteger.

Proteger es una forma de amar, comprendiendo que los demás tienen conflictos, aprendizajes y que les cuesta aceptar que tal vez nosotros hemos crecido en independencia.

Dra. Lydia Febre