PSICOLOGIA GENERAL... "MERECEMOS AMAR Y SER AMADOS"(Parte I)
Debemos recuperar el eje de nuestra vida, para reconocer que nos corresponde el protagonismo, que somos lo más importante para nuestra vida ...

LA INSATISFACCIÓN (Parte I)

Sentimiento profundo que distorsiona la apreciación de la realidad. Se caracteriza por la fuerte desvalorización del entorno. Es uno de los sentimientos más profundos y difíciles de analizar. Este aspecto está en nuestra vida de manera disimulada pero ejerce importante influencia sobre el resto de los pensamientos. La persona percibe su vida de manera desvalorizada.

El YO:
* No busca gratificación.
* No busca objetivos para elevar sus resultados.
* Posee una profunda sensación de decepción interna.
* La queja suele ser una actitud frecuente.

Esto hace que no haya una actitud de apertura hacia las celebraciones. Gran dificultad en reconocer los aspectos positivos y valorar los potenciales. Ej.: La persona ingresa a un trabajo y al principio se siente muy bien. El lugar le resulta cómodo, las relaciones con sus compañeros le parecen convenientes y el trato justo.
Pero la insatisfacción actúa como aspecto interno moviéndose por debajo de lo consciente. La desvalorización comienza a teñir los vínculos y los sentimientos. El YO descubre que nada le gusta, que no está conforme y que los resultados no son los que esperaba. De repente todo aquello que había resultado un éxito, un logro importante o un progreso interesante, comienzan a padecerse. El vínculo estimulante se interrumpe.

LA INSATISFACCION, UN APRENDIZAJE FAMILIAR.
Se puede observar que en la historia familiar aparecen padre o madre con fuerte aspectos negativos, como ser:
*EL RETO: implica una disminución de los valores del niño, esta actitud dista de resultar educativa. La represión que lleva implícita con el transcurrir del tiempo, inhibe la iniciativa.
*LA QUEJA: implica una falta de reconocimiento a los momentos felices y aún la realidad más satisfactoria, no logra “sacar” al quejoso de su visión disconforme y centrada en su rol de víctima. El discurso monótono irá formando un estilo de pensamiento en los hijos, que adquirido por aprendizaje, remarcará lo negativo.
*LA CRÍTICA: Se señala las carencias en el otro. Expresa una actitud agresiva y se procura una posición de cierta superioridad. En realidad no es la búsqueda de ayudar al criticado y gran parte de estas observaciones sobre carencias van dirigidas a los hijos, lo que afecta su seguridad en el desarrollo de la personalidad. El criticón suele ser competitivo y un fuerte envidioso.
*CONDUCTAS DEPRESIVAS: El antecedente de tristeza en madre o padre marcará fuertemente en la emocionalidad pudiendo repetir a enfrentar las situaciones difíciles de la vida con esa actitud. (...)

Dra. Lydia Febre

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