PSICOLOGIA GENERAL... "LOS ENOJOS"(Parte I)
El enojo es una fuente de violencia interna que se transformará en un sentimiento extorsivo, que romperá el vínculo o introducirá una frialdad que terminará congelando o matando al amor...

LOS ENOJOS (Parte I)

Tenemos en nuestra personalidad aspectos que han ido creciendo con nosotros. Estamos tan familiarizados con ellos que no los podemos separar de nuestra identidad. Estos aspectos negativos nos dan una visión distorsionada y equivocada de nuestro entorno. Uno de los aspectos que nos hace equivocar es poner toda nuestra visión afuera. Tener la total certeza de que nuestros conflictos, dolores, dificultades y limitaciones son consecuencia de actitudes ajenas. “Los otros son responsables de nuestro sufrimiento porque se portan mal, no nos ayudan, no nos aman como esperamos, etc.” Hay una actitud de reclamo en el YO que hace que el YO quede expectante. Cuando la persona no recibe respuesta de los otros y se empieza a sentir mal, no se le ocurre pensar que debería asumir los aspectos propios por los cuales está en el lugar en que está con respecto al amor. Vamos a hablar del amor que esperamos desde afuera, del que tenemos adentro para los demás y para nosotros mismos. Vamos a ver por qué la devolución por parte de los demás resulta negativa, ¿qué es lo que estamos manejando mal?. Puede ser que tengamos una tremenda dificultad con el amor. Cada vez que este sentimiento sale, puede estar acompañado de otros aspectos oscuros, negativos y coercitivos del YO. Estos aspectos atacan al amor de diferentes maneras
1.- Mi amor hacia los que más quiero sale con una actitud de gran exigencia. Exijo casi con autoritarismo, con violencia a los que más amo. Ese sentimiento interno, al salir y ser depositado en personas que no son “mis amores”, no sale con exigencia. La mayor presión sale hacia los que más amo.
2.-A quienes más amo, más castigo, porque no aprendí a celebrar el amor con mis próximos. Se distorsiona de tal manera que, lejos de disfrutar y compartir la paz el amor sale desde el YO, con un aspecto castigador tan fuerte y tan profundo que se transforma en palabras extremas que no tienen nada que ver con el sentimiento grato y contenedor que debería ser el amor.
3.-Tengo una actitud imperiosa, casi descontrolada de marcar defectos. Critico y con mi actitud compulsiva, el otro se siente presionado y hasta extorsionado.
Como el otro “es como es” y tiene una gran capacidad de libertad, yo amo con crítica y el otro comienza a sentirse mal. Yo no lo entiendo, porque yo sólo quiero brindar mi experiencia para que no le ocurra lo mismo que a mí, para que no cometa los mismos errores. Quiero ir marcando senderos, metiéndolo dentro de mi modelo, de tal manera que no queda espacio para la libertad ni para la creatividad del otro en su propia vida.
4.- A veces el amor sale con tanta exigencia, que se transforma en una presión en el vínculo y al mismo tiempo los otros me lo devuelven como agresión.
Cuando hay presión en el amor aparece el enojo. El enojo es una fuente de violencia interna que se transformará en un sentimiento extorsivo, que romperá el vínculo o introducirá una frialdad que terminará congelando o matando al amor. Cuando alguien se presiona porque se exige mucho en algún momento se enoja. Ej.: alguien quiere adelgazar y comienza a hacer una dieta. Le cuesta tanto esfuerzo que en algún momento, cambiará su estado de ánimo y comenzará a enojarse. El enojo aparece como consecuencia del gran esfuerzo interior por querer lograr. Si hacemos proyectos que nos demanden grandes esfuerzos pueden aparecer enojos. El enojo siempre se apoya sobre los que más amamos. Difícilmente lo pongamos en vínculos más distantes. Otra forma por la que el enojo sale es a través de la amenaza. La persona habla con un estado de impaciencia e intolerancia. Cuando habla parece que amenaza Tiene grandes inseguridades en cuanto al presente y al futuro y las contagia. Se meten en su lenguaje, en el diálogo y si el otro lo cree, se puede transformar en una realidad. Cuando niño mis padres me amenazaban:- “si te portás mal, te va a pasar esto o aquello”, “si mentís, te va a crecer la nariz”, “si te peleas con tu hermanito, te llevará el viejo de la bolsa”, “un día me voy a ir”. Todas esas marcas están en el amor y han quedado grabadas en la mente y en el espíritu de la persona donde el amor y la amenaza están juntos. 5.- Cuando la persona se enamora aparece la desconfianza. Si cuando niño fue amenazado por el abandono o vivió un abandono real por parte de madre o padre ausentes o presentes pero distantes en su actitud, al crecer esa experiencia de amor y miedo al abandono, a la frustración queda fuertemente marcado en sus relaciones. Ese adulto tiene aspectos de indefensión porque los miedos controlarán sus vínculos. Algunos están tan convencidos de que van a ser abandonados que sin darse cuenta, arman relaciones frágiles o rompen la relación para abandonar ellos y no ser abandonados por el otro. En otros casos evitan compromisos, ni siquiera quieren avanzar porque se imaginan que en un futuro pueden llegar a ser abandonados. 6.- Los miedos, el enojo, el desprecio, (cuando ha aparecido en la infancia por padre, madre, tías, etc. que hayan vivido experiencias de descalificaciones y/o postergaciones) se van a expresar luego en el amor. Hay personas que aman pero desprecian a los que más aman. Amor y desprecio fueron aprendidos juntos. 7.- Está la otra experiencia por la cual la persona ama y castiga. Como no puede separar la idea de amor y castigo, hace “silencios castigadores”, “pone caras manipuladoras” para que el otro se sienta mal, trata de controlar sus movimientos para que no se mueva demasiado ni tome iniciativas. Ese castigo, está claramente posicionado en sus objetos de amor. Esa persona tan criticona, de palabras destructivas, que desalienta, hace que exista un gran contraste entre el afuera y el adentro. Con los de afuera una gran cultura y amabilidad, pero con los de adentro, críticas, burlas, ironías, retos, a veces, insultos y palabras descalificatorias. 8.- Hay personas que han recibido desde niños experiencias mentirosas. Aprendieron el amor junto con la mentira, arruinan todo lo que es afecto. Apenas comienza a instalarse una relación valiosa donde ponga el amor, va a aparecer una situación donde surgirá como una mano negra y derrumbante la actitud arruinadora del YO. El amar y el arruinar, van juntos, arruinan la relación. 9.- La persona ama pero espera sacar beneficios del amor. Fueron niños demasiado protegidos, con una vida fácil donde no se les pedía colaboración. Padres que justificaban cualquier error, al crecer madre o padre lo siguen haciendo, la persona no colabora para construir nada. Hay una actitud pasiva para que sea el otro el que haga, ejecute. El amor sale con desinterés, con una actitud de no colaboración, de no involucrarse en el afecto, saca beneficios.
Esta persona ataca y obstruye cualquier proceso de crecimiento que tengan las personas que ama. Dificulta y complica cualquier actitud del otro que sirva para crecer, triunfar o vivir en libertad. El amor sale con el control, con una actitud de estorbo al otro. Es inexplicable, pero dificultan la relación, no comparten el diálogo, usan silencios, no construyen. El sentimiento de amor se aprendió desde la niñez con falta de colaboración. “Alguien” hará lo que él/ella no hacen. Crecen más lento y evitan pensar internamente sus propias cosas, adoptan actitudes acusatorias. Exigen que los otros hagan lo que a ellos no les gusta hacer o simplemente se desentienden de la colaboración imprescindible para que la pareja funcione como tal. No son capaces de llevar cargas y la depositan sobre los otros. (...)

Dra. Lydia Febre

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