PSICOLOGIA GENERAL.... "DAR LIBERTAD PARA SER LIBRE"(Tareas)
“Escuela para padres” Una escuela es un lugar de enseñanza, un lugar donde se da o se recibe enseñanza; el verbo, la acción implicada aquí es enseñar....

Dar Libertad para Ser Libre (Tareas)

Tarea Nº 1:

No emito juicio, ni para bien ni para mal. Ese es el principal paso hacia la libertad. Si aprendo a no crear juicios religiosos, éticos, morales, podré salirme de ese lugar, donde acostumbro a los otros a que lo hagan sobre mí. Tengo una historia atrás, yo aprendí a amar en mi primer vínculo, con mamá y papá. El hijo siempre ama a los padres, eso es propio de la especie. Si ese amor fue sano, yo podré amar de la misma forma. Si hubo desprecio (olvido, desentendimiento, burla, postergación), cuando amo, eso que recibí, “sale” de una manera tan profunda e inconsciente que logro que mi hijo/a me desprecie a mí. Deberemos reconocer cuáles son las cosas que no estamos haciendo y que quisiéramos lograr. ¿Con qué aspectos no estoy cumpliendo?.

Los aspectos paralizados son precisamente los que tienen que ver con experiencias de dolor o con los aprendizajes prohibitivos de la infancia:

• No te reirás. • No serás rico.

• No serás feliz en el amor.

• No te casarás. • No tendrás hijos.

• No disfrutarás a tus hijos, etc.

Son sentencias de nuestros padres, falta de libertad y permisos. Deberemos lograr la reconciliación con nosotros mismos y con nuestros padres.

Tarea Nº 2:

deberá reconocer que, ES IMPOSIBLE EDUCAR A MAMÁ Y A PAPÁ.

Tarea Nº 3:

Escríbale una carta a papá (esté vivo o no), diciéndole todos sus recuerdos de dolor, todo por lo que le hizo pasar. Tiene que sacar todo de “adentro”, racionalizarlo y ponerlo “afuera” para poder ver con los ojos que está afuera, de su cuerpo y de su vida. Cuando lo escriba en el papel, ya lo sacó de adentro, lo pasó por el corazón, lo filtró con la mente, lo refrescó, lo hizo consciente y lo colocó afuera a través de la escritura de esta carta.

Al finalizarla agregue dos o tres renglones de perdón, aunque no tenga ganas, como parte de su curación. “….Papá aunque no lo merezcas, yo te perdono, no por vos sino por mí.

Te perdono porque necesito ser libre, porque necesito curarme.

Te perdono para soltar esta carga de amargura que sigue humillándome y doblando mi cabeza.”

Una vez que escriba la carta quémela. No es para que la lea nadie, vuélvala a escribir y vuélvala a quemar. Aparecerán cosas nuevas.

Hágalo todas las veces que sea necesario. Paso seguido tendría que hacer lo mismo con mamá (esté viva o no). Puede haber otras personas que le han hecho daño.

Si no perdona, ese recuerdo será un calvario en su vida que le seguirá quitando las fuerzas, ocupándole la cabeza. El odio y el rencor se van transformando en una carga que termina enfermándolo/la o dándole muchísima importancia a aquella vieja situación.

Cuando el dolor nos acompaña durante muchos años deberemos tener cuidado porque a veces lo usamos precisamente para arruinarnos la felicidad.

Le damos tanta jerarquía al conflicto que estamos toda la vida tratando de resolver problemas que ya ni siquiera existen. (...)

 

Dra. Lydia E. Febre