PSICOLOGIA GENERAL... "LA CULTURA DE POBREZA"
Es una educación formal que recibimos en la primera familia. Nos da una actitud frente a la vida que se va a caracterizar por la carencia y por las prohibiciones, que luego se transformarán en privaciones ...

Cultutra de Pobreza

En esta noche vamos a hablar acerca de la Cultura de carencia o Cultura de pobreza.

Es una educación formal que recibimos en la primera familia. Nos da una actitud frente a la vida que se va a caracterizar por la carencia y por las prohibiciones, que luego se transformarán en privaciones.

Tiene que ver con la actitud de mis padres frente a la vida. Cuando hablamos de carencia o pobreza, nos referimos a lo económico, pero sucede lo mismo con lo afectivo.

La cabeza trabaja de la misma forma en todas sus áreas:

Área de la salud.

Área de las relaciones sociales.

Área del amor.

Área de los vínculos.

Área de los negocios (aspecto económico).

Cuando en nuestra historia tenemos padre o madre carenciados emocional o económicamente hablando, se recibe una actitud frente a la vida de mucha limitación.

La educación se basa en conformarse: no soñar demasiado, no pedir demasiado, ni creer en los derechos a la riqueza, a la felicidad, a la mejor salud.

Existe una actitud de indiferencia que se ha mezclado con el amor. La sensación de soledad que hemos tenido desde niños, nos puede ir acompañando a lo largo de la vida.

Vamos construyendo vínculos de manera que terminamos en una actitud de aislamiento donde la soledad puede ser un elemento característico que se presente en los diferentes aspectos de nuestra vida habitual.

Nos cuesta aceptar el derecho a la abundancia, el hábito de disfrutar.

A veces, la persona tiene un profundo sentimiento de carencia interna.

La carencia es no tener, “no tengo dinero”, “no tengo amor”, “no tengo amigos”.

No es raro que, cuando nos encontramos en un proceso donde las cosas van muy bien, nos ingeniemos para arruinarlo de una manera “magistral”.

La felicidad y el auto castigo son dos baldosas, una al lado de la otra. El ganar-perder, están tan juntos que dan como resultado un estado de angustia y de frustración.

Puedo generar el mejor de los negocios, pero cuando estoy llegando a comprobar que todo está saliendo bien, interrumpo.

Dra. Lydia Febre