PSICOLOGIA GENERAL... "LA CULTURA DE LA ENFERMEDAD"
A veces hemos aprendido de nuestra primera familia, ciertas formas de enfrentar situaciones a través de las enfermedades o de los conflictos ...

La Cultura de la Enfermedad

A veces hemos aprendido de nuestra primera familia, ciertas formas de enfrentar situaciones a través de las enfermedades o de los conflictos.

Vivimos pendientes de los problemas. A veces son tan importantes que ocupan parte de nuestros pensamientos.

Influyen en nuestra manera de ser y pueden cambiar nuestra manera de relacionarnos con los demás.

Decimos que hay una Cultura de la Enfermedad cuando tenemos un historial en el aparecen madres, padres o abuelos, donde el tema principal tenía que ver con el cuerpo.

Las neuronas son células del cerebro, son las únicas células del cuerpo que “piensan”.

Piensan de dos formas:

1. Con ideas claras.

2. Cuando la angustia o la emoción (aunque sea placentera) sobrepasa la capacidad de contención de la idea, pasa al cuerpo. Aparece allí el síntoma.

Una gran alegría, (si no tengo la cabeza preparada para disfrutar porque vengo de una familia con Cultura de Sufrimiento) me generará una tensión tan elevada que luego de la celebración tendré un gran enojo, una fuerte depresión o arruinaré algo.

Estamos en una Cultura de enfermedad, cuando acostumbramos a hablar demasiado de nuestro cuerpo, de dolores que estamos padeciendo, o de problemas de nuestra historia personal, metidos en los vínculos.

Hipocondría leve: representar en algún territorio del cuerpo un problema, un dolor, una angustia que la persona no puede reconocer.

Por ejemplo, el miedo a la soledad. Imaginemos que alguien tiene temor a la soledad o miedo a morirse, esto le provoca tanta angustia que niega el sentimiento. El mecanismo de negación es un recurso que usa nuestra mente para no sufrir.

Le preocupa tanto, que prefiere disimular la situación. Esa ansiedad se expresa en el cuerpo. Aparecen síntomas clínicos como cefaleas, gastritis, jaquecas que a veces acompañan a la persona durante muchos años.

No puede reconocer que estos síntomas están apareciendo en el cuerpo como consecuencia de pensamientos negativos.

Ya sea sensación de auto amenaza interna o cualquier otra expresión de angustia.

Existe la Cultura de la enfermedad cuando tenemos tendencia a perder las fuerzas, a desalentarnos cuando tenemos que enfrentar ciertas situaciones.

Puede ser que hayamos vivido en una primera familia, donde el modelo frente a la realidad era bajar la guardia, desmotivarse y evitar situaciones.

Podemos tener problemas tan grandes que nos parece que va a ser imposible resolverlos jamás.

Esta realidad, esta aceptación de un problema, puede transformar nuestra vida en una actitud de sometimiento al dolor, donde ni siquiera atino a que cambien las cosas.

Durante tantos años puedo estar viviendo en una situación de desgaste, amargura, sufrimiento, que ya convivo con ella.

Pasa el tiempo y la voy padeciendo. Mi ansiedad y mi dolor se van profundizando.

Puede ser que conviva con complejos de inferioridad, de tal manera que me convenzo que “no tengo capacidad para resolver”. Se transforma en una ley a la que le doy crédito.

Me voy acomodando a ese concepto, al cual yo le he dado tanta importancia y tanta jerarquía que lo transformo en una realidad.

Dra. Lydia Febre